Primera ceremonia nupcial en León por el rito la arena, un evento único, original y totalmente inédito

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Ocurrió el pasado 14 de marzo. Grata e inesperada sorpresa para todos los asistentes. Jesús y Maricruz, lograron romper estereotipos, personalizando su enlace matrimonial. Tanto el ritual de la arena como la entrega de alianzas, rompieron los cánones habituales. Todo un reto, para el editor de esta Web, quien por primera vez elaboró el protocolo y actuó como maestro de la ceremonia.

No hubo marcha nupcial ni connotación religiosa alguna. El acto se mezclo, con emotividad, sonrisas y alguna lagrima. Como reconocieron los responsables del Hotel Conde Luna, donde tuvo lugar, era la primera vez que en León se celebraba una boda similar. Muchos invitados manifestaron su deseo de haber tenido una ceremonia igual.

Los novios habían preparado para la ocasión  tres recipientes nupciales realizados en Cristal de Bohemia y grabado en las vasijas contenedoras de la arena sus respectivas iniciales y un corazón en plata de ley. En el jarrón de la mezcla, constaban sus nombres entrelazados por sendos anillos y la fecha del enlace.

Un pequeño ensayo el día anterior para indicar a los niños que iban a portar los recipientes, el trayecto hasta su entrega a los novios y familiarizarlos con estos.

Separados los contrayentes, cada uno se preparaba para su fecha mágica. Siendo el novio un entusiasta de los Beatles (cuyo tema “all you need is love”, compuesta en 1967 y primera canción de la mítica banda emitida simultáneamente en 30 países ante más de 400 millones de oyentes, sonó a su entrada al banquete nupcial) los amigos despidieron su soltería con unas excelentes pintas de cerveza en el magnífico Pub leonés Taxman (decorado y dedicado íntegramente a The Beatles, y especialmente a su integrante George Harrison). Aunque Jesús mantiene prevalencia por Paul McCartney, se le veía feliz, entonando -fuera el que fuera- los temas de sus ídolos que se sucedían uno tras otro.

La música seleccionada por los contrayentes corrió a cargo de Enya (The celts y Only times), The Coors (Lough erin shore y The righ time), Francisco Tarrega (Recuerdos de la Alhambra), The Beatles (all you need is love) y Sade (Your love is king).

El habitual desconocimiento familiar, llevó a los novios a mostrarse ante sus invitados. Para ello, eligieron cada uno a dos personas queridas y próximas a sus vidas, quienes aportaron a los congregados un puñado de pequeños fragmentos biográficos y recuerdos sobre cada uno de los contrayentes.

Previa explicación -para todos- sobre su posible origen en las antiguas tradiciones hebrea y hawaiana de este tipo de casamientos; los contrayentes depositaron lentamente sus respectivas arenas rosa para Maricruz y azul para Jesús, a los acordes de los “Recuerdos de la Alhambra” fundidos con unas palabras del oficiante escritas expresamente para ese momento.

“Ayer estas arenas fueron montaña, roca o desierto, hoy son el principio de un gran proyecto, y mañana serán las huellas de vuestro propio destino. Cada grano representa un momento, un recuerdo, un sentimiento, un aprendizaje, un fragmento de vuestras vidas”.

“Maricruz y Jesús de este modo, teniéndonos a todos como observadores de vuestro amor, queréis dejar constancia y otorgar validez al camino de futuro que habéis elegido. De las montañas surgen las rocas y las rocas se convierten en arena. Y con arena se trazan los senderos. Procurar que sean cuales sean los vuestros os conduzcan siempre al mismo camino: el del amor y la felicidad”.

Sensación indescriptible, emoción en toda la sala y mucha expectación entre los invitados. Maricruz y Jesús estaban radiantes. Se les veía contentos. Por último, el oficiante selló con un tapón la vasija donde la pareja había simbolizado la unión de sus caminos y sus vidas.

Más tarde llegaron los anillos. El protocolo explicaba a los novios la antigüedad de este rito que ya practicaban los egipcios en el año 2800 antes de Cristo, y el significado -un principio sin fin- de cada uno de los aros. Nuevamente los protagonistas de la boda dieron la campanada saltándose todos los convencionalismos. Cada uno eligió un tierno y romántico texto que puso la guinda y el broche de oro a este enlace matrimonial. Empezó Maricruz, concluyendo a continuación Jesús.

“No te voy a prometer amor eterno. Voy a intentar que cada día sientas que te quiero. Voy a hacer que desees recorrer el mundo de mi mano. No te voy a dar discursos ni promesas, porque aprendí que el amor en palabras no tiene el mismo valor que el amor que se demuestra con hechos. Quiero que al despertar me mires, sonrías y digas…. “eres todo lo que necesito en esta vida”. Desde hoy el yo se convierte en un nosotros y este anillo es el símbolo de nuestra unión hasta la eternidad”.

“Bienvenida a mi vida. La soledad no buscada/ se convertía en mala amiga/ acaparando cada noche, cada día/ mis sueños, anhelos/ esperanzas y alegrías. De repente apareciste/ para cambiarme la vida/ y no acordarme ya más/ de quien ya no me quería./ Sólo puedo decirte/ sin miedo ni cobardía/ bienvenida a mi vida/ mi amada, amante y amiga. Y desde hoy te aseguro/ que en esta incierta vida/ aquí me tendrás contigo/ a tu lado, cada día/ hasta que ya la nada/ nos reclame ante su vista”.

Durante el acto, hubo citas de los escritores Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado. También se usaron palabras del bioquímico francés y Premio Nobel Jacques Monod y del astrofísico Stephen Hawking, y siendo leonesa la novia no faltaron algunas estrofas de su paisano Amancio Prada.

Fue una boda totalmente personalizada para la pareja. Atípica, inédita, diferente, e inesperada y por ello -según los contrayentes, familias, invitados, e incluso el propio maestro de ceremonia- muy hermosa y emotiva. Una fecha para el recuerdo de mucha gente.

Todos iban a una boda civil dispuestos a encontrarse con lo de siempre. Durante el acto su curiosidad e interés se acrecentó. Nunca habían visto algo parecido. El resultado fue totalmente distinto. Por primera vez en León, se utilizaba el ritual de la arena.

Tras abandonar la sala los novios, sesión de fotos , álbum de firmas, entrada al salón a los acordes de “all you need is love”), y punto final a la parte gastronómica con la Tuna de la Universidad de León quien brindó con los invitados e interpretó amén de sus tradicionales temas, una adaptación especial de “la Maricarmen” dedicada a la novia Maricruz.

De este modo León vivió una excepcional, única y desconocida ceremonia nupcial, que desde su celebración ha dado mucho que hablar entre quienes la disfrutaron.


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Javier Julio García Miravete

Escribo luego existo. Me apasiona la cultura y soy un empedernido luchador contra la injusticia y la corrupción. Admiro la sabiduría de los demás y a cuantos crean para la construcción de un mundo mejor. No me duelen prendas para reconocer en los demás méritos y virtudes, que me gustaría aprender de ellos. Soy un rebelde con causa siempre abierto a nuevos caminos y empresas. Periodista amante de la ciencia, el arte, la literatura, la fotografía, el cine, la música, el coleccionismo, los libros y papeles antiguos que me permiten reconstruir perfiles e historias de otros tiempos. Sueño con proyectos magníficos que me desbordan y que no logro activar por desintereses políticos. Desde aquí impongo mis normas sin someterme a protocolos. Escribo lo que quiero como quiero e intento ser libre.

Un comentario sobre “Primera ceremonia nupcial en León por el rito la arena, un evento único, original y totalmente inédito

  • el 26 abril, 2018 a las 10:07 pm
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    Muchísimas gracias por tan emotiva ceremonia. Para que luego digan que las bodas civiles son todo menos bonitas.
    Ya tienes otra faceta más en tu Curriculum: Oficiante de Bodas Civiles Personalizadas.

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