Carlos Contreras Cervantes: La triple «C» de la cooperación cultural española en Malabo

  • 1
    Share

Fue el pasado mes de marzo de 2009 cuando tuve la satisfacción de conocer y compartir algunos interesantes momentos con Carlos Contreras Cervantes y dirige el Centro Cultural de España en Malabo. Es la «Triple C» de la cooperación cultural española en la capital de nuestra antigua ex colonia. Un profesional entregado, entusiasta, solidario y muy preocupado por situar el listón de nuestro país en lo mas alto de ese pedacito de África.

Mi mejor interlocutor para recordar “batallitas” en torno a la ex colonia

Con quién mejor para rescatar del olvido algunas de mis batallitas (como los abuelos cebolletas) de tiempos ya casi olvidados, del que fue uno de mis tantos proyectos periodísticos frustrados por falta de medios. Ingenuamente pretendía escribir un libro sobre los Derechos Humanos en Guinea Ecuatorial antes y después del golpe de estado que otorgó el poder al actual presidente Teodoro Obiang. Para ello, indagué y me entrevisté en varias ocasiones con cuantos exiliados políticos guineanos encontré en Madrid y algunas otras ciudades españolas.

El tiempo parecía detenerse mientras hablaba con él de los fang (etnia gobernante), los bubis, etc… y sus luchas tribales, del uso de la magia y la brujería -e incluso el vudú- para dominar a la población más ignorante, o incluso de la escasez de derechos humanos y la carencia de democracia en el país.

También me permití opinar sobre la «transformación» en “angelito” para nuestro gobierno del Presidente Obiang Nguema tras los hallazgos petrolíferos en esa parte del continente negro. Semejante cambio radical no pude deberse mas que a un hechizo perpetrado por algún brujo de la etnia gobernante.

¿Qué fue del golpista que traicionó y ejecutó a su tío Macias Nguema?. ¿A qué se debe que en todas las estadísticas sobre derechos humanos aparezca Guinea Ecuatorial en los últimos puestos?.

Cuando hablo con personas que saben más -mucho más que yo- como ocurrió en este caso, nunca me muerdo la lengua. Necesito argumentos y respuestas. Hay que extraer la mejor información y ser portavoz de aquello que dicen tanto quienes te apoyan como quienes te denostan.

Porqué un país como el nuestro -que se enorgullece de su democracia- legitima la permanencia en la jefatura del gobierno de Guinea Ecuatorial de un presidente que jamás ha dudado en perseguir cualquier conato de oposición que pudiera eclipsar su permanencia indefinida en el poder. De los excesos y desmesuras de su hijo Teodorin, mejor no hablar.

Son interrogantes muy serios, que afortunadamente en nuestra democracia podemos formular y que una gran parte de España se plantea.

Obiang Nguema: “el lobito bueno al que maltrataban todos los corderos”

“Érase una vez un lobito bueno, al que maltrataban todos los corderos. Y había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado”. Son las primeras estrofas del poema de Gloria Fuertes “Un mundo al revés” popularizado por el cantautor Paco Ibáñez y que parece venir al pelo a cualquier demócrata que contemple desde fuera las actuales relaciones bilaterales entre los dos países.

Pero volvamos a la “Triple C” de la cultura española en Malabo. Me refiero -claro está- a Carlos Contreras Cervantes. A través suya conocí su favorable impresión hacia los importantes cambios -culturales, en infraestructuras, etc…- que ha experimentado la ex colonia española en los últimos años..

Como soy muy mal pensado, supongo que las zonas residenciales de la clase dominante (clan de Mongomo) se asemejaran a nuestro elitista barrio de La Moraleja en las afueras de Madrid. Pero -obviamente- mi desconocimiento de la zona y escasa información sólo me permiten “suponer”.

De todos modos, Carlos me recordó que los procesos de transformación política y social siempre son lentos. Basta con mirar “esos” 40 años de nuestra propia historia (dictadura franquista) acaecidos no mucho tiempo atrás.

Un testigo excepcional sobre la actualidad socio cultural en Guinea Ecuatorial

Pasé unos muy agradables momentos charlando con Carlos Contreras Cervantes (La Triple “C” de nuestro país en ese pedazo de África), escuchando mas que hablando -como suele suceder en estos casos- informándome de primera mano y aprendiendo sobre la actualidad de Guinea Ecuatorial.

Siempre me ha gustado acercarme a quienes saben más que yo. A veces lograr esta proximidad entraña una ardua labor -constituyendo en ocasiones una auténtica causa perdida- pero vale la pena intentarlo si uno siente curiosidad sana por lo que pasa más allá de las líneas divisorias de sus propias fronteras.

El valor de los conocimientos que estas personas es incalculable: no se aprende en ninguna escuela, y para mí siempre supone un privilegio poder conocerlas para “apropiarme” un trocito de sus valiosas vivencias.

Poco pelo, gafas, recatado, jovial y con un entusiasmo desbordante. Además Carlos estaba feliz por su notoria disminución corporal, causada -según me contó- más por la acción de un parásito que por cualquier dieta adelgazante.

La última vez que le vi fue el pasado 20 de marzo. Preparaba proyectos de futuro para llevar desde España a nuestros antaño compatriotas negros, coordinados por el excepcional equipo intelectual y humano que integra la Red de Centros Culturales de la AECID. Poca gente, mucho trabajo y un encomiable ejemplo -el de su jefa Ángeles Albert- de esfuerzo, constancia y sacrificio que muchos en la institución deberían aprender.

Su invitación y mi promesa de hacer memoria rebuscando en mi pasado

Antes de despedirme, me invitó a desayunar y a visitarle ofreciéndome sus instalaciones (las de nuestro país) para acogerme. Ponía rumbo a Malabo la semana siguiente, tras la Semana Santa, cargado de recados y encargos de unos y de otros.

A su marcha prometí enviarle mi biografía del colombiano Patarroyo. Sobre este sensacional investigador tan solo contarle a Carlos Contreras Cervantes, la «triple C» de la cooperación cultural española en Malabo, que curiosamente hace casi un año husmeando en un “basurero” lleno de revistas, halle un ejemplar de «La Gaceta de Guinea Ecuatorial» de Abril de 2006. Ojeando sus páginas encontré que reproducía una entrevista que realicé a este Premio Príncipe de Asturias colombiano -con cuyo cariño y amistad me honro- publicada un mes antes por el rotativo El Mundo.

También pensé que sería el momento idóneo para hacer memoria, retrotrayéndome al pasado para llevar a Voces del Desierto, algunas de mis andanzas periodísticas en torno a personajes relacionados con la historia de los últimos años en ese país. Una labor mucho más difícil de lo que cualquiera pueda pensar.

Fueron muchos ecuatoguineanos exiliados con quienes tuve ocasión de charlar. Unos me rebotaban a otros y así la cadena continuó. Recuerdo especialmente a aquellos con quienes me reuní en diversas ocasiones. Algunos me aportaron importantes informaciones y documentos excepcionales -que por falta de contactos en los medios- jamás saqué a la luz.


  • 1
    Share

Javier Julio García Miravete

Escribo luego existo. Me apasiona la cultura y soy un empedernido luchador contra la injusticia y la corrupción. Admiro la sabiduría de los demás y a cuantos crean para la construcción de un mundo mejor. No me duelen prendas para reconocer en los demás méritos y virtudes, que me gustaría aprender de ellos. Soy un rebelde con causa siempre abierto a nuevos caminos y empresas. Periodista amante de la ciencia, el arte, la literatura, la fotografía, el cine, la música, el coleccionismo, los libros y papeles antiguos que me permiten reconstruir perfiles e historias de otros tiempos. Sueño con proyectos magníficos que me desbordan y que no logro activar por desintereses políticos. Desde aquí impongo mis normas sin someterme a protocolos. Escribo lo que quiero como quiero e intento ser libre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducir »