Pedro Alonso y la RTS antimalárica: Resultados incompletos, sesgados y políticamente oportunistas


Se aproxima el cierre del ejercicio económico 2011 y una vez más el epidemiólogo y Director del Centro de Salud Global Pedro Alonso, lanzaba toda una campaña mediática para difundir los datos divulgados fechas antes en New England Journal of Medicine (18 de octubre de 2011) sobre un ensayo en África con la RTS,S. No así, algún editorial que lo acompañaba. Unas cifras adornadas por vergonzosos titulares sensacionalistas reportados por el médico madrileño, la multinacional GlaxoSmithKline Biologicals (GSK) y la PATH Malaria Vaccine Initiative.

Un experimento adelantado por el propio Bill Gates (patrocinador de la RTS,S) durante un Foro organizado por su fundación en Seattle.

Mientras, Nature y The Lancet, dos de las revistas científicas con mayor impacto internacional, manifestaban su sorpresa por lo insólito de esta publicación, su sesgo, carencia de datos y oportunismo político. (“La frecuencia de cuadros serios como convulsiones y meningitis, fue significativamente mayor en el grupo vacunado”). No obstante, el eco de éstas era silenciado en España, y Pedro Alonso esperaba -sin éxito- el elevado presupuesto anual destinado por la AECID al Centro de Salud de Manhiça (Mozambique).

Una cantidad, que según ha sabido Voces del Desierto, ha logrado desbloquear la reciente llamada telefónica de la Infanta Cristina, a la sede de la cooperación española.

MANIPULACIÓN, FABRICACIÓN DE TITULARES, Y LLAMADA A LA AECID DE LA INFANTA CRISTINA

Pocas veces se han difundido ensayos tan incompletos -como en este caso- sin que hayan concluido o reportado datos especialmente significativos que subrayaran su relevancia.

“…la eficacia de la vacuna contra la malaria clínica y severa en la categoría de mayor edad se presenta aquí, y su eficacia respecto a los resultados en la categoría de menor edad serán presentados en aproximadamente un año…”. “Las estimaciones de la eficacia de la RTS,S de acuerdo con el estudio y la incidencia de malaria clínica o grave, en la categoría de edad más joven aún no están disponibles, (…) pero se analizarán más adelante…” (New England Journal of Medicine, 18 octubre 2011)

Y pocas veces también, se han lanzado a la opinión pública datos tan manipulados. Este anuncio coincidió con un Congreso celebrado en Seatle, patrocinado por la Fundación Bill y Melinda Gates, impulsores de un producto que más de cinco décadas después de su hallazgo, aún no ha reportado datos significativos y cuyo desarrollo ya han abandonado algunos sus más importantes promotores del Walter Read Army Institute Research y el Instituto Pasteur.

Un ensayo con una RTS,S que relata serios efectos secundarios -episodios de meningitis, etc…- inyectada en dos grupos (niños de 6 a 12 semanas -sobre quienes nada aporta- y de 5 a 17 meses), presentada durante un Congreso en Seatle organizado por la Fundación Bill y Melinda Gates (sus patrocinadores), quienes pese a su escepticismo, enseguida los “tradujeron en titulares sobre reducciones de muerte y mortalidad”.

La crisis económica, las elecciones generales y sus resultados paralizaron las instituciones. Pero, un reciente telefonazo de la Infanta Cristina a la AECID, interesándose e inquiriendo: “¿dónde está el dinero de Pedro?” ha conseguido desbloquear el elevado presupuesto anual en “stand bye” destinado por ésta al Centro de Salud de Manhiça (Mozambique) creado por la Cooperación Española “para el desarrollo de la Spf66 del Dr. Patarroyo y futuras generaciones” y arrebatado por el epidemiólogo Pedro Alonso a éste.

No entraré a hurgar en los numerosos problemas que -su marido- Iñaki Urdangarín y el Instituto Noos, donde figuran ambos conyuges, está significando para el prestigio ganado con los años de la Familia Real Española. Ni revelaré algún ensayo en África donde el medico se mofaba de ella.

Voces del desierto ha decidido traducir y reproducir textualmente los fragmentos más sustanciales del paper de Pedro Alonso en New England Journal of Medicine (18 de octubre de 2011), y en su integridad las réplicas contenidas en Nature (27 de octubre de 2011) y The Lancet (29 de octubre de 2011).

RESUMEN DE DATOS MÁS DESTACADOS DEL ENSAYO CON RTS EN AFRICA, REPORTADOS POR NEW ENGLAND JOURNAL OF MEDICINE. 18 OCTUBRE 2011

http://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/NEJMoa1102287

A lo largo del ensayo fallecieron 151 niños. El seguimiento fue de 9 meses entre los más jóvenes y 18 meses entre los más mayores, tras administrarles la primera dosis de RTS,S. Durante los primeros 12 meses de seguimiento entre éstos últimos, la evaluación de riesgo demostró que la eficacia no fue constante durante este periodo, reportando mejores datos al principio que al final del seguimiento.

Por lo menos, un acontecimiento adverso grave… relacionado con la vacuna ocurrió en 11 niños mayores. En diez de ellos se detectaron una docena de eventos “7 ataques, 3 episodios de fiebre, un episodio de la miositis, y una reacción en el sitio de inyección” y  sólo un niño del grupo de control sufrió un ataque.

Entre los más jóvenes, se produjeron efectos adversos relacionados con la RTS,S en seis. La RTS, S/AS01 reportó tres eventos (1 sitio de la inyección de reacción, un episodio de fiebre, y un episodio de convulsión febril), y otros tres en el grupo control (2 episodios de fiebre y un episodio de anafilaxia). Quienes sufrieron ataques relacionados con el estudio se recuperaron de las situaciones agudas y posteriormente de la epilepsia desarrolladas.

La meningitis se informó con mayor frecuencia en el grupo de inmunizados con la RTS, S/AS01 grupo que en el grupo control, con 11 casos sobre 1 entre los de mayor edad; y 8 casos sobre 1 entre los de menor edad. La RTS,S también indujo convulsiones dentro de los primeros siete días de su administración; aunque sus síntomas más frecuentes fueron dolor y fiebre.

“Diferentes diseños de estudio y métodos estadísticos han originado diversas interpretaciones sobre su eficacia en el tiempo. Algunos sugieren protección constante, mientras otros indican que una permanente disminución de la protección con el tiempo podría reflejar también disminución de la inmunidad”

La eficacia de la RTS,S contra la malaria grave en grupos de edad combinados mostró una estimación más baja que la observada entre los de mayor edad seguidos durante 12 meses.

A pesar de los límites de confianza en estas diferentes estimaciones se han considerado varias razones que las pueden explicar. La inmunidad contra la malaria grave puede haber menguado más allá de los 12 meses de seguimiento en la categoría de mayor edad. Por otra parte, la eficacia de la RTS,S pudo ser menor en entre los más jóvenes por una serie de posibles razones. (…). Las cuestiones planteadas por las diferentes estimaciones de eficacia deberán ser respondidas por la continuación del seguimiento del ensayo en los niños. En un año, se informará sobre la eficacia de la RTS,S contra la malaria clínica y grave entre los más jóvenes, y el final del estudio devengará un informe sobre la duración de ésta en cada categoría de edad.

A pesar de la eficacia de la vacuna -relativamente alto- contra la malaria grave, no se observó una reducción en la tasa de mortalidad por malaria o por cualquier causa en el grupo de la RTS, S/AS01. Los resultados iniciales muestran que la RTS, S/AS01 redujo la malaria (…) durante los 12 meses después de la vacunación (…). La duración de su protección será fundamental para determinar cómo podría utilizarse más eficazmente para controlar la malaria.

Son extractos directos del “sensacional” ensayo en fase III que -con indescriptibles titulares que preconizaban el hallazgo y desarrollo inmediato de la RTS,S -una vacuna que auguraba prácticamente el fin de la malaria- ha copado “sorprendentemente” las primeras páginas de nuestros medios escritos, radiofónicos y televisivos.

EXAMEN SOBRE LOS RESULTADOS DE LA VACUNA CONTRA LA MALARIA. EXPERTOS PONEN EN DUDA LA DIVULGACIÓN DE LOS DATOS INCOMPLETOS DEL ENSAYO: (NATURE 27 DE OCTUBRE DE 2011)

Que la vacuna contra la malaria podría salvar millones de vidas de niños”; “Primera vacuna de la malaria en el mundo con los mejores resultados”; “vacuna contra la malaria casi aquí”. A juzgar por los titulares de la semana pasada, los científicos han hecho un gran avance en la larga campaña para crear una vacuna contra la malaria, demostrando su eficacia con resultados provisionales de un gran ensayo clínico de fase III en África.

Sin embargo, varios investigadores en vacunas se muestran críticos sobre la inusual e insólita decisión de publicar datos parciales de los ensayos, argumentando que los resultados plantean interrogantes acerca de si la RTS,S/ASO1 vacuna candidata puede realmente obtener la aprobación.

La RTS,S lleva en fase de desarrollo más de 25 años, al principio por militares de los EU, y desde 2001 por una empresa pública privada entre el PATH Malaria la Iniciativa de Vacuna (MVI) y el farmacéutico GlaxoSmithKline (GSK), apoyados con 200 millones de dólares en su cuenta por la Fundación de Bill y Melinda Gates. El mismo Bill Gates anunció los resultados parciales en el Foro de Malaria de Seattle, Washington.

Tanto su discurso como el material de relaciones públicas de la MVI eran bastante circunspectos sobre los resultados, pero inmediatamente fueron “traducidos en titulares sobre (reducciones) de la muerte y la mortalidad”, dice Andrés Farlow, economista en la Universidad de Oxford, quien antes en el Reino Unido, evaluó el programa de la RTS, qasegurando que “los datos proporcionados no denotan todos estos extremos”.

Los investigadores se preguntan sobre si los resultados debían haber sido publicados antes de estar disponibles todos los datos; cuando éstos se esperan completos en 2014. Estos datos intermedios de pruebas, generalmente son únicamente para autoridades reguladoras, y los ensayos clínicos se hacen públicos sólo cuando se dispone de todos ellos, asegura tajante Nicholas White, experto en malaria de la Universidad Mahidol en Bangkok, en un editorial que acompaña la publicación de los resultados intermedios de la RTS,S. “No parece haber una razón científica clara por qué esta prueba ha sido relatada con menos de la mitad los resultados de eficacia disponibles”.

La publicación presenta datos de eficacia de vacuna para niños entre 5-17 meses, pero no para niños entre 6-12 semanas, que constituyen el objetivo indicado del mencionado ensayo: este grupo es el que recibiría la vacuna de malaria durante el desarrollo de las inmunizaciones. El objetivo de la prueba es proporcionar la Organización Mundial de la Salud (WHO) información para obtener la licencia, y recomendarla para emplearla en esa categoría de edad. “Que pretenden con la divulgación de datos parciales sobre 5-17 meses” se pregunta Stephen Hoffman, un investigador de malaria veterano y presidente de la vacuna rival, Sanaria, basado en Rockville, Maryland.

El director del MVI, Christian Loucq, argumenta que los datos eran “bastante robustos para ser publicados. Decidimos esto antes que nosotros supiéramos los resultados; sentimos que era nuestro deber ético científico hacer públicos los resultados cuando están disponibles. “Una de las aportaciones más grandes del paper es que la RTS,S reduce el número de episodios de malaria clínica en el grupo de mayor edad en el 55,1% en comparación con los controles.

Recomiendan a ésta, otras medidas para evaluar una vacuna parcialmente eficaz. Pero, el público espera que la eficacia de la vacuna describa la protección durante el período de tiempo, argumenta Judith Epstein, capitán y pediatra en el Programa de Vacuna de Malaria de los Militares de los EU en Silver Spring, Maryland. Recalculando los datos del ensayo muestran que RTS,S protegió solamente el 35-36% después de 12 meses -asegura-, agregando que el paper debería haber presentado ambos números. Además, el estudio tampoco mostró ningún impacto perceptible sobre la mortalidad, y es demasiado temprano contar si la RTS, S en realidad protege contra la malaria, o simplemente retrasa la infección.

El paper lo único que relató fue que RTS, S redujo la malaria severa en el 47% de los más mayores. Pero, la combinación de ese exiguo resultado de datos disponibles en el grupo más joven generó un 34,8%, lo que significa que para lmás pequeños, el beneficio debe ser aún menor. “El verdadero signo de interrogación es la eficacia de 34,8% en la enfermedad grave”, dice Blaise Genton del Instituto de Salud Pública y Medicina Tropical de Basilea (Suiza) , y miembro de la OMS, grupo de asesoramiento técnico para la RTS, S. Los resultados sugieren que la vacuna puede ser menor de lo esperado, establecido en 2006 por un consorcio dirigido por la OMS, que debería haber una “eficacia protectora de más del 50% contra la enfermedad grave y la muerte y dura más de un año”. Si no es así -reducir las muertes- y sólo tiene un efecto modesto sobre la malaria grave, estos van a ser los grandes interrogantes para la toma de decisiones de la OMS, GSK y la Fundación Gates”, dice Hoffman.

Otro dato preocupante es que la frecuencia de episodios adversos serios, como convulsiones y meningitis, fue significativamente mayor en el grupo vacunado, aunque los datos son demasiado preliminares como para sacar conclusiones firmes. “Estos hallazgos todavía son una preocupación para una enfermedad tan grave “, dice Genton.

Sin embargo, Hoffman, como muchos investigadores en contacto con su desarrollo, dice que la RTS,S todavía marca un logro significativo. Es la única vacuna contra un parásito, Plasmodium falciparum, que ha demostrado consistentemente un efecto protector significativo en ensayos a gran escala. El ensayo de fase III de la RTS, S dio lugar a la cooperación científica sin precedentes con África, que dirigió 11 ensayos en 7 países, dice Hoffman. “Creo que los equipos se merecen un importante reconocimiento y felicitación”.

VACUNA CONTRA LA MALARIA: PERSPECTIVAS Y PREDICCIONES: (THE LANCET 29 DE OCTUBRE DE 2011)

La liberación de resultados preliminares de un estudio clínico de fase 3 de GlaxoSmithKline en torno a la vacuna experimental contra la malaria, generaron mucha emoción (y aún más preguntas) la semana pasada: “la vacuna contra la malaria podría salvar millones de vidas de niños”, proclamo el rotativo británico The Guardian. “Los ensayos de la vacuna contra la malaria aumentan la esperanza de erradicar la enfermedad mortal”, proclamó Canada Globe and Mail.

El estudio, publicado en The New England Journal of Medicine, mostró que la RTS, S/ASO1 reduce aproximadamente a la mitad el riesgo de paludismo clínico y grave en lactantes africanos de 5 a 17 meses después de la vacunación.

Estos resultados son prometedores y coherentes con los de estudios clínicos de fase 2. Sin embargo, la liberación de este análisis provisional no está exento de controversia. Como Nick White escribió en un editorial que lo acompaña, “… no parece haber una razón científica clara sobre porqué este dictamen de reportar. a menos de la mitad, los resultados de eficacia disponibles”. Algunos observadores han sugerido que el momento de la publicación fue político. Los resultados se publicaron en el Foro sobre Paludismo en Seattle, de la Fundación Bill & Melinda Gates, siguiendo el mismo procedimiento que en 2007 cuando se hizo famoso su nombre para la erradicación de la malaria.

Pero las bien intencionadas agendas políticas no deben ocultar las pruebas. En términos de efectos colaterales, meningitis y convulsiones generalizadas se produjeron en un 49,23 más frecuentemente en las personas que recibieron la RTS,S/ASO1 vacuna que en el grupo control, y la RTS,S no redujo las muertes por malaria. Además, esta vacuna no es por sí sola una bala mágica contra la malaria. Únicamente ofrece una protección parcial. Aún así, modelados estudios han sugerido que la vacuna podría salvar cientos de miles de vidas, junto con los métodos de control existentes.

Las clave sobre los datos de la RTS, S/ASO1 están todavía por venir. La población ideal para esta vacuna es lactantes de 6-12-semanas de edad que podrían recibirla al mismo tiempo que la inmunización contra otras principales enfermedades infantiles. Los datos de eficacia en este grupo de edad se estrenarán en 2012, y los resultados finales de la prueba combinados saldrá en el 2014. Esto proporcionará información crucial sobre el efecto de una dosis de refuerzo y protección a largo plazo. Aunque los últimos hallazgos son alentadores, esperamos con interés los resultados completos de la RTS, S/ASO1 dentro de 3 años.

Nos hemos limitado a subrayar en negrita las opiniones más relevantes y notorias, obviando entrar a calificarlas dado que vienen precedidas por prestigiosos y relevantes investigadores del ámbito malárico. El sesgo, inconsistencia, manipulación y oportunismo político de la RTS,S en su ensayo de fase III, queda sustancialmente avalado en su propia texto de New England Journal of Medicine. Para profanos y periodistas, sólo requiere ser cabalmente leído, en lugar de prestarse a la manipulación interesada de sus autores. ¡Qué cada uno saque sus propias conclusiones!.


Javier Julio García Miravete

Escribo luego existo. Me apasiona la cultura y soy un empedernido luchador contra la injusticia y la corrupción. Admiro la sabiduría de los demás y a cuantos crean para la construcción de un mundo mejor. No me duelen prendas para reconocer en los demás méritos y virtudes, que me gustaría aprender de ellos. Soy un rebelde con causa siempre abierto a nuevos caminos y empresas. Periodista amante de la ciencia, el arte, la literatura, la fotografía, el cine, la música, el coleccionismo, los libros y papeles antiguos que me permiten reconstruir perfiles e historias de otros tiempos. Sueño con proyectos magníficos que me desbordan y que no logro activar por desintereses políticos. Desde aquí impongo mis normas sin someterme a protocolos. Escribo lo que quiero como quiero e intento ser libre.

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