La pura esencia colombiana de Rocio Patarroyo y su grupo “Macondo Project” (I)


Lleva toda una vida luchando para que la conozcan por sí misma y por su trabajo. Le disgusta que la tilden de “hermanísima” del científico. Rocío se siente ella misma como demuestra el éxito de su primer disco. De pequeña sacaba punteos de Paco de Lucía en la guitarra que le regalaron al cumplir 8 años. Más tarde, tras graduarse en la Universidad, sus padres la obsequiaron con un órgano.

El importante número de médicos y científicos entre su sangre propició que esta soñadora pelirroja con voz de negra y de ojos verdes (décima de once hermanos), no haya tenido demasiadas facilidades familiares para ejercer profesionalmente su vocación musical. Sus padres y el especial apoyo complice de su hermana -tambien medico- Gloria Maria, la han convertido ya en un autentico descubrimiento dentro del actual panorama artistico y musical colombiano.

Luchando tenazmente contra viento y marea, y contra quienes deseaban encauzar sus pasos por un camino más “académico”, junto con su grupo Macondo Projec, ha conseguido abrirse un interesante hueco en el panorama musical latinoamericano.

Actualmente, tras el éxito cosechado, con los temas interpretados junto a su grupo “Macondo Project”, Rocío Patarroyo continúa una incansable lucha artística para intentar dar a conocer la potencia de su voz y la belleza de sus ritmos en América Latina y España.

Su primer disco goza ya de excelentes críticas entre los medios internacionales de países como Estados Unidos, España, Francia, Inglaterra, Holanda, México, Brasil, Panamá y Túnez, quienes afriman tajantemente que su calidad raya la excelencia, augurándole los mejores triunfos.

Ampliamente elogiada por los más grandes de la música colombiana

El compositor, productor y director de orquesta colombiano Francisco Zumaque califica la voz de Rocío de “cálida, con matices característicos de las cantaoras del Magdalena, introduciéndonos en un imaginario musical autóctono y contemporáneo”. Es la suya “una propuesta que encaja perfectamente en la paleta del género pop, con un estilo fresco e independiente”.

En los temas que componen el primer trabajo de Macondo Project “predomina la melodía de la voz sobre el resto de instrumentos. Rocío mantiene un clímax musical asimilable y limpio. La estructura instrumental que utiliza corresponde al encuentro entre los timbres acústicos de instrumentos folclóricos colombianos, con los recursos electrónicos que nos ofrece la tecnología actual”.

Edgar Puentes Melo, director de conciertos didácticos y asesor de producción y grabación de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, no alberga ninguna duda sobre el éxito e impacto que el trabajo de la joven compositora y vocalista colombiana tendrá “en el mercado latino, americano y europeo”. Desde su punto de vista Rocío Patarroyo le ha demostrado “profesionalismo y un alto nivel de calidad musical”.

Una de las personas que más fervientemente se ha posicionado como seguidora y gran admiradora de Rocío Patarroyo, ha sido la reportera de radio mexicana Priscila Hernández Flores, premiada con el Premio de Periodismo Rey de España 2009.

Por eso, todos consideran llegado el momento de su inminente lanzamiento a los escenarios musicales de Europa y Estados Unidos.

El amor, la tierra y la familia, en la voz de Rocío

El autor de esta web, tuvo acceso en exclusiva a la maqueta que los temas contenidos en este primer disco. Un hermoso sonido imbuido de una -a mi juicio- manifiesta y profunda religiosidad heredada del profundo catolicismo y conservadurismo inculcado por su madre. Aunque fue su padre -más liberal- quien realmente más la apoyó y alimentó sus sueños artísticos.

Rocío Patarroyo es una persona tremendamente soñadora y luchadora. Sus propuestas musicales transitan esencialmente en torno al amor, la tierra y la familia.

El productor Martín Madera Viñas, autor de los temas “María Magdalena” y “alma y tierra”, contenidos en este primer trabajo se manifiesta tremendamente satisfecho de que Rocío haya contado con él “en este proyecto internacional hecho con gran calidad en todas sus manifestaciones”.

María Magdalena es “una canción folclórica que tiene como fundamento histórico, conmemorar a la mujer más tesonera que ha dado la historia al lado de Jesús de Nazaret. Entre sus versos está la valoración a la musa que ha callado siempre. “Ella es “.

Alma y tierra es “un chandé que resalta los elementos propios de nuestra cultura caribe. Su medio ambiente natural al lado de su sentido de pertenencia”.<<“A mi tierra yo la quiero porque sabe a caramelo”>>.

Madera fue catalogado en 2003 por la American Society of Composers, Authors and Publishers (ASCAP) como “uno de los mejores cinco compositores de América Latina”. Su brillante y dilatada trayectoria internacional le ha llevado a obtener -entre otros- el premio Grammy en su edición de 2002 y el galardón musical “amigos de España”.

También el compositor Juan Fernando Sanmiguel Jiménez ha escrito para ella los temas “alma negra”, “¿qué no daría?” y “no me dejes”. El primero de ellos fusiona el caribe colombiano con la música de Brasil; mientras el segundo, es en sí mismo un sentido paseo vallenato y el último cambia totalmente de ritmo para adentrarse dentro del estilo de las cumbias.

“Un acento y un estilo como no hay otro en el mercado latino” “para ti, mi amor chiquito”

Tras más de 8 años de trabajo, la propuesta musical liderada por Rocío Patarroyo, constituye el primer trabajo discográfico del grupo colombiano Macondo Project.

Según el director de cine y productor ejecutivo Alessandro Basile, se trata de “una propuesta atrevida, alegre y contagiosa”; y de un auténtico “cañonazo garantizado. Con él coincide el maestro y compositor colombiano Eduardo Cabas, quien considera que su modo escénico encierra dentro de sí “una interpretación vocal, un acento y un estilo como no hay otros en el mercado latino”.

Del mismo, destaca “María Magdalena” del creador Martín Madera (autor de los éxitos de Carlos Vives) extraído del LP para tema central de su primer sencillo.

“Para ti, mi amor chiquito, para que lo goces en el cielo con mi papá, madre mía”, reza Rocío al comenzar el disco antes de los primeros acordes de María Magdalena. No son palabras vanas, sino plenas de sentimientos.

Durante la enfermedad de su madre, Rocío viajó permanentemente todos los fines de semana de Bogotá a Girardot, para acompañarla. Cuando en 2003 Madera le confirmó su regalo de dos temas, la joven Patarroyo le pidió que en alguno contara “una de esas historias de amores escondidos, truculentos y prohibidos”. De este modo, el compositor concluyó que “María Magdalena” era el nombre perfecto para su protagonista. La vocalista de Macondo Project -muy feliz- prometió a su progenitora que ese sábado la llevaría un precioso regalo, pero ésta murió esa misma semana, sin que Rocío pudiera mostrarle la canción.

De ahí las palabras que anteceden al que es, también el primer tema de su primer trabajo discográfico: “Para ti, mi amor chiquito, para que lo goces en el cielo con mi papá, madre mía”.

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Javier Julio García Miravete

Escribo luego existo. Me apasiona la cultura y soy un empedernido luchador contra la injusticia y la corrupción. Admiro la sabiduría de los demás y a cuantos crean para la construcción de un mundo mejor. No me duelen prendas para reconocer en los demás méritos y virtudes, que me gustaría aprender de ellos. Soy un rebelde con causa siempre abierto a nuevos caminos y empresas. Periodista amante de la ciencia, el arte, la literatura, la fotografía, el cine, la música, el coleccionismo, los libros y papeles antiguos que me permiten reconstruir perfiles e historias de otros tiempos. Sueño con proyectos magníficos que me desbordan y que no logro activar por desintereses políticos. Desde aquí impongo mis normas sin someterme a protocolos. Escribo lo que quiero como quiero e intento ser libre.

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